Te debo una canción


Cuando te robo los besos a la hora de partir, 
cuando me engaño y te digo que esta noche volveré. 
Cuando la luna se cuela en tu libro de dormir, 
la misma que me desvela y me vuelve a repetir:
te debo una canción 

Cuando me acuerdo de todos, cuando me siento feliz,
cuando regalo canciones, ninguna para ti.
Cuando la noche se duerme con el ruido de un coche,
cuando la aurora se asoma y nos dice que ya es tarde.

Y en las tardes de invierno, y en los días sin sol,
y en las horas de sueño, te debo un canción.
Por las noches robadas, por un beso traidor,
porque no me lo pides, por ninguna razón.
Te debo una canción.