La isla a mediodía
Posted by Pavel eSe in Julio Cortazar, zlibros on sábado, 8 de agosto de 2026
Carla acababa de escribirle que había decidido no tener el niño, y Marini le envió dos sueldos y pensó que el resto no le alcanzaría para las vacaciones. Carla aceptó el dinero y le hizo saber por una amiga que probablemente se casaría con el dentista de Treviso. Todo tenía tan poca importancia a mediodía, los lunes y los jueves y los sábados (dos veces por mes, el domingo).
Con el tiempo fue dándose cuenta de que Felisa era la única que lo comprendía un poco; había un acuerdo tácito para que ella se ocupara del pasaje a mediodía, apenas él se instalaba junto a la ventanilla de la cola. La isla era visible unos pocos minutos, pero el aire estaba siempre tan limpio y el mar la recortaba con una crueldad tan minuciosa que los más pequeños detalles se iban ajustando implacables al recuerdo del pasaje anterior: la mancha verde del promontorio del norte, las casas plomizas, las redes secándose en la arena. Cuando faltaban las redes Marini lo sentía como un empobrecimiento, casi un insulto. Pensó en filmar el paso de la isla, para repetir la imagen en el hotel, pero prefirió ahorrar el dinero de la cámara ya que apenas le faltaba un mes para las vacaciones.
Vendrán las lluvias suaves
Posted by Pavel eSe in Ray Bradbury, zlibros on miércoles, 5 de agosto de 2026
Las nueve. Las camas calentaron sus circuitos ocultos, porque las noches eran frías en esa zona.
Las nueve y cinco. Habló una voz desde el cielo raso del estudio: Señora Mc Clellan, ¿qué poema desea esta noche?
La casa estaba en silencio.
La voz dijo por fin:
Ya que usted no expresa su preferencia, elegiré un poema al azar. Comenzó a oírse una suave música de fondo. Sara Teasdale. Según recuerdo, su favorito…Vendrán las lluvias suaves y el olor a tierra
Y el leve ruido del vuelo de las golondrinas
El canto nocturno de los sapos en los charcos
La trémula blancura del ciruelo silvestre
Los ruiseñores con sus plumas de fuego
Silbando sus caprichos en la alambrada
Y ninguno sabrá si hay guerra
Ni le importará el final, cuando termine
A nadie le importaría, ni al pájaro ni al árbol,
Si desapareciera la humanidad
Ni la primavera, al despertar al alba,
Se enteraría de que ya no estamos.El fuego ardía en la chimenea de piedra y el cigarro cayó en un montículo de ceniza en el cenicero. Los sillones vacíos se miraban entre las paredes silenciosas, y sonaba la música.
A las diez la casa comenzó a apagarse.
Soplaba el viento. Una rama caída de un árbol golpeó contra la ventana de la cocina. Un frasco de solvente se hizo añicos sobre la cocina. ¡La habitación ardió en un instante!
¡Fuego! gritó una voz. Se encendieron las luces de la casa, las bombas de agua de los cielos rasos comenzaron a funcionar. Pero el solvente se extendió sobre el linóleo, lamiendo, devorando, bajo la puerta de la cocina, mientras las voces continuaban gritando al unísono: ¡Fuego, fuego, fuego!
[...]
Hoy es 5 de agosto de 2026, hoy es 5 de agosto de 2026, hoy es…
8 - Tao Te Ching
La bondad suprema es como el agua,
que todo lo nutre sin pretenderlo.
Se contenta con los lugares inferiores que la
gente desdeña,Por eso es como el Tao.
Al morar, vive cerca del suelo.
Al pensar, mantente en lo simple.
En el conflicto, sé considerado y generoso.
Al gobernar, no intentes controlar.
Al trabajar, haz lo que disfrutes.
En la vida familiar, permanece plenamente
presente.
Cuando te contentes con ser simplemente tú
mismo,
y no te compares ni compitas, todos te respetarán.