Cosmos - Fractal Universe
Posted by Pavel eSe in Carl Sagan, zvideo on jueves, 31 de diciembre de 2009
...Además cada electrón en nuestro universo es en realidad un universo miniatura que contiene galaxias, estrellas, vida y electrones, y cada uno de esos electrones contiene también un universo, en una infinita progresión, hacia arriba o hacia abajo.
Toda generación humana se ha preguntado por el origen y el destino del universo, la nuestra es la primera con posibilidades para encontrar algunas de esas respuestas.
De una forma u otra, estamos listos en el borde de lo eterno.
Carl Sagan
Invidia
¿Cómo puede uno ser poeta épico con aspiraciones filosóficas cuando tienes a Dante, por así decirlo, en el vecindario? O ser un dramaturgo contemporáneo cuando Shakespeare ha salido a almorzar? "¿Cómo puedo ser yo si otro es?", pregunta Goethe. Al otra lado de mi puerta, en el Institute for Advanced Study, en Princeton, oí a J. Robert Oppenhaimer lanzar a un físico la exigencia: Es usted tan joven y ha hecho tan poco. Después de esto, la opción lógica es el suicidio. Los temas de rivalidad, de celos, de envidia han sido abundantemente citados y dramatizados. Son tan antiguos como la furia de Saúl por el meteórico ascenso de David y las venenosas burlas vertidas por el Tersites de Homero... Y qué hay de los condenados a jugar contra Federer en Winbledon, año tras año sin esperanza. El verde color de la primavera y la maduración, es también el de la invida y el de la bilis (se puede notar el sabor de la envidia en la boca seca)...My unwritten books, 2008
Los escenarios simbólicos, las alegorías, los relatos , los ejercicios de corrección moralista son innumerables. Pero no tenemos una exploración filosófica, una fenomenología en profundidad de la envidia. El tema es poco menos que tabú, casi roza lo excrementicio como intuyo Swift...
George Steiner
En busca de la inteligencia de la inteligencia
Un comentario ético...The Quest for the intelligence of the intelligence, en Journal of Social and Biological Structures, 1980, Vol 3
En una sociedad restrictiva, el comportamiento inteligente es una amenaza social que debe ser neutralizada mediante su eliminación, o a través de una estipulación rígida de los modos de conducta que definen un dominio de variabilidad del comportamiento dentro del cual la sociedad como sistema pueda compensar (y absorber sin cambio) las influencias pertubadoras. Por estas razones, si no deseamos vivir en una sociedad que justífica la discriminación social, política, cultural o económica, y abusa con falsas nociones de verdades científicas, de respeto a la humanidad, de bienestar social, de superioridad nacional, o culto a la bandera debemos contribuir constantemente con nuestra conducta cotidiana a la creación de una sociedad definida por las relaciones e instituciones no discriminatorias y no jerárquicas, en un dominio de interacciónes sociales que acepte el comportamiento inteligente. La sociedad que una persona contribuye a crear con su conducta es de su exclusiva e innegable responsabilidad, y cualquier intento de justificar la discriminación o el abuso por cualquier razón falsamente fundada en la ciencia, la biología o en cualquier sistema de nociones trascendentales, revela la elección consciente o inconsciente, por parte de la persona que propone tal justificación, de la discriminación y el abuso como maneras legítimas de interacción humana.
Humberto Maturana y Gloria Guiloff
La venganza de los zombies gang bang
Podría ser la mejor y cumbre artística del porno en la historia. Marcaron un antes y un después, e hicieron arte tallado en piedra.
La Lengua de los Humanos
Un sabio que estudiaba Historia Natural quería saber si las lechuzas eran tan inteligentes como decía la gente, y capturó a una con una trampa.
Fábula, Siglo VI a.c.
-Si sabes decirme cuál es la mejor característica de los seres humanos y cuál es la peor, te dejaré marchar - le dijo a la lechuza.
Lo mejor de los seres humanos es su lengua - dijo la lechuza sin vacilar.
Su afirmación sorprendió al sabio.
- ¿por qué crees que es así?- preguntó.
- Con la lengua los seres humanos hablan de toda clase de cosas - respondió la lechuza -. Con ella cantan y cuentan historias, advierten a los demás del peligro, se consuelan unos a otros, animan a los que están tristes y comparten todo tipo de conocimientos fascinantes.
- ¿y cuál es la peor característica de los humanos? - preguntó el sabio.
- Su lengua - volvió a decir la lechuza sin dudar.
- ¿Cómo es posible que la lengua sea tanto la mejor como la peor parte de los humanos? - preguntó el sabio.
- Porque la utilizan también para difundir chismes, para engañar y hacer daño a los demás. Con ella conspiran para asesinar y crean confusión.
El sabio decidió entonces que la fama de inteligente que tenía la lechuza quedaba justificada.
Atribuido a Xanthos, maestro de Esopo.
Relatos de los Tiempos Merovingios
... No había distinción alguna de raza ni de estado; bárbaros o romanos, prelados o caudillos, todos los hombres que se se creían fuertes por el poder o la riqueza luchaban a cuál más en turbulencia y ambición. Divididos en facciones rivales, sólo en una cosa poníanse de acuerdo: en su aborrecimiento encarnizado a Brunequilda, a quien deseaban arrebatar toda influencia en el gobierno de su hijo. Esta aristocracia temible tenía por principales jefes al obispo de Reims, Egidio, notoriamente vendido al rey de Neustria, y al duque Raulking, el más rico de los austrasianos, hombre extrañamente depravado, que hacía el mal por gusto, como los otros bárbaros lo hacían por pasión o por interés. Contábanse de él rasgos de una crueldad fabulosa, como los que la tradición popular imputa a algunos castellanos de los tiempos feudales y cuyo recuerdo permanece unido a las ruinas de sus torreones. Cuando cenaba alumbrado por un esclavo que tenía en la mano una antorcha de cera, uno de sus juegos favoritos era obligar al pobre servidor a apagar el hachón entre sus piernas desnudas, y después a encenderlo y apagarlo de nuevo sucesivas veces de la misma manera. Cuánto más profunda era la llaga, más gozaba y reía el duque de Raulking con las contorsiones del infeliz sometido a aquella tortura. Hizo enterrar vivos en la misma fosa a dos de sus colonos, un mancebo y una joven, culpables de haberse casado sin su anuencia y a los que había jurado no separar a ruegos de un sacerdote. "He mantenido el juramento - exclamaba con sorna feroz - pues ya están juntos por toda la eternidad"...
Relatos de los Tiempos Merovingios, 1840
(recopilación de historias de la Galia entre los años 561 d.c. - 580 d.c.)
Augustin Thierry